Ay, Barcelona, es incomparable.
A pesar de ciertas cosas que habría que arreglar.
Yo, vivo entre Barcelona, Jakarta y Euskadi, ¡¡que más se le puede pedir a la vida!!.
Cuando estoy en Jakarta, a los indonesios les como el coco con Barcelona ¡¡Se quedan con la boca abierta!!.
Salut i sort.